Lullaby para Lalo…

Hoy por la tarde mientras caminaba en un pequeño bosque cerca de una de mis diarias ocupaciones (ya no les llamo trabajos…) me encontré algo que me hizo recordar…, a Lalo…

Lalo fue un pequeño zanate (ave bastante común en Guatemala; el macho tiene un tono azul azabache, como negro azulado; las hembras son pequeñas y más negras…, parecen cuervos pero considerablemente más pequeños…) que desde pequeño le tocó entender lo cruda y despiadada que la naturaleza puede resultar en cualquier día.

Zanate

Zanate

Sobrevivió una fuerte caída y varios días de lluvia sin alimento luego de que se deslizara (o lo botaran sus hermanos que es lo más probable…) del nido en uno de los árboles de la casa de mis padres…, -dura realidad!-. Debieron haber visto la cara del veterinario cuando le llevamos el pobre zanate!! Nosotros todos perturbados y él…, viendo el zanate # 9999 de su año de trabajo…, ahhhh…, qué tristeza me dió su muerte, en verdad pensé que lo íbamos a rescatar…

En fin, el valiente chiquillo estuvo varios días con nosotros hasta que por fin cedió a los golpes de su cabeza y a las fracturas de su cuerpo…, aunque en poco tiempo, me dejó un vacío…, fue enterrado con todos los honores en el patio interior de la casa de mis padres…, un lujo muy digno y reservado sólo a las mascotas que lo merecen…

Hoy, que vi una víctima más de éste pragmatismo de nuestra naturaleza, aunque varias personas atestiguamos la tristeza, y aunque sólo unos pocos volteamos con resignación y lamento por ese pequeño tirado en un bosque…, en su honor, un Lullaby para Lalo…